dialoga en Lima y en Loreto

Patria Grande

Migraciones laborales de colombianos, venezolanos y peruanos a nuestros países,  son fenómenos irreversibles e impredecibles. Necesitamos mirar estas convivencias con  una  perspectiva amplia sobre un tema que será  más  recurrente  en  todo el mundo. 

Javier Barreda 

Publicado: 2017-05-12

Año 2013, 101 mi peruanos ingresaron a Colombia (se explican por turismo o cuestiones laborales). Año 2016, Colombia, recibió a 138 mil peruanos. Solo en tres años un incremento de casi 35%. En el 2015 – datos del DANE colombiano- 138 mil colombianos ingresaron al Perú. Año 2014 habían sido 125 mil. De ello no se deriva necesariamente que todos iban a radicarse y trabajar, pero si de un incremento de intercambio de personas creciente e indetenible entre nuestro países. Obviamente, en ambos casos, los que ingresan a un país – en su mayoría- retornan a su país de origen; pero algunos peruanos se quedan en Colombia, como colombianos en el Perú. El mundo se hace un espacio casi común para trabajar y América Latina más; es una Patria Grande laboral para los latinoamericanos.  

Hoy se calcula que el 33% de extranjeros que trabajan en el Perú son colombianos. Países con frontera común, miembros de una de las alianzas más exitosas económicamente como es la Alianza del Pacifico, incrementan su integración e intercambio (es inevitable). Es la globalización la que incrementa la migración, pero antes de este fenómeno económico y tecnológico ya nuestras sociedades eran migrantes, interna y externamente. El migrar es una opción moderna (valiente y riesgosa) de progreso; evaluando múltiples factores de costo y beneficio antes de migrar. Una familia que migra tiene sus propias razones y emociones. No hay causas únicas.

Colombia ha crecido mucho en los últimos años y ahora construye su Paz, pero más colombianos vienen al Perú. A diferencia de los venezolanos en el Perú -mucho menos que los colombianos - su migración está relacionada con una crisis económica y política. Toda sociedad construye estereotipos ante lo nuevo. Por ello surgen estigmas sobre los colombianos (“prostitutas, delincuentes”). Se generan ideas falsas, que pueden ser trágicas cuando se usan ignorantemente o manipulan políticamente. No discriminemos como discriminaron a los peruanos que en los 70 migraron a Venezuela y en los años 80, 90 y después a Estados Unidos, Europa, Argentina y Chile. La migración generará siempre más valor, intercambio creativo, emprendimientos y progresos. Sino que lo digan los 128 mil, 127 mil y 100 mil peruanos sin frontera que desde España, Argentina y Chile, son parte de nuestro padrón electoral, son parte de nuestro destino. Casi 3 millones de peruanos en el mundo no dejan de ser peruanos.

Exitosa Diario, 11 de mayo del 2017 


Escrito por

Javier Barreda

Sociólogo PUCP y docente. Escribo, escucho, propongo y emprendo. Antes Vice de Promoción del Empleo y de Desarrollo Social. Sueño por ITAKA.


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Búfalo de pradera

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